Escribimos este blog desde el coche de nuestro chofer Mr.Lee que no habla ni papa de ingles. Nuestro chino no es mejor. A mi lado cuento con la colaboración especial de Isa. Desde la tranquilidad que da la conducción por las carreteras chinas (;)))))) y estas vistas panorámicas de la meseta de la provincia de Yunnan, nos disponemos a plasmar el día de ayer, hoy sábado 21 de abril. Si no fuera por el clásico no sabría ni en que día estamos.
Empezamos al día bien descansados, por fin, tras dormir unas 7 horas del tirón. Aquí en Lijiang la altura no es un problema, aunque todavía estamos a 2400 metros, casi como en la Haya, vamos. El hotel Grand Lijiang está en el centro, a la entrada de Dayan, la ciudad que forma el casco antiguo de Lijiang. Foto desde la entrada del hotel:

Nuestra Guía para hoy de llama Sofía, muy maja ella, es de la minoría Naxi. Aquí los chinos auténticos son los Han, y al resto de chinos, que son un poco diferentes, les denominan minorías. Hay 16 minorías y en cada una de ellas hay millones de chinos. Nosotros somos dos y por tanto minoría.
El chino común, o chino culeiro, es bastante sectario y no tiene reparo en llamarles a la cara minoría, aunque la cultura, educación y saber estar de las minorías les supere con creces.
Para empezar el día Sofía nos lleva a ver los frescos del pueblo Bashai, donde vive la minoría Naxi. En los frescos que quedan, porque entre el terremoto que sufrió esta área de China en el 1996 y la revolución cultural de Mao, no queda casi nada, queda reflejada la filosofía zen y la actitud positiva y constructiva, el talante, de esta etnia. Los Naxi tuvieron un presidente al que llaman Mr.Fu, que según Sofía era súper listo.
Que no sea todo turismo cultural. Parada a comer en el Bashai Times. Todo riquísimo, solazo, tranquilidad, bucólico... priceless.

Hay que quemar esa estupenda comida, así que a la Black Dragón Pool, que por primera vez en 26 años, según jura Sofía, esta sin agua. Así que nada de fotos de los lagos y del río secos. Aquí un San Jordiet, que estém en festes:

Destacable la comida floral que aquí gastan, algo así como una rosa empanada, difícil de digerir.
Paseo cuesta arriba, dirección palacio Mu Fu, que no podemos visitar porque lo están restaurando. Vistas de una parada intermedia.

Y ya desde arriba desde el mirador de la torre Wuan Gu Lou, en homenaje a U2...

Paseo por las callejuelas del centro. Una pasada, con sus canales y puentes. Esta es la plaza principal, a tope de chinos:

Dependimos a Sofía. Siempre nos acordaremos de ella por las confesiones sobre la cultura tibetana, tanto del Tíbet como de Shangri-la. Resumiendo, las mujeres se pueden casar con mas de un hombre, siempre y cuando sean hermanos. Independientemente de quien sea el hijo, solo el hermano mayor será llamado padre, el resto tíos. En cuanto a temática funerales, los muertos que se han portado bien no son enterrados, no, son despedazados en 108 partes, 108 ese numero especial tibetano, y lanzados al mar (por eso los tibetanos no comen pescado) o colgados en arboles. De piedra nos hemos quedado.
Por la noche cena en el Mishi. Por fin pescado, no lo habíamos probado así de una pieza desde que llegamos. Dos peces con ojos. Uno de ellos al estilo de Lijiang, es decir, picante a morir como se percibe en esta foto:

Nos atrevemos con unos masajes al lado del hotel. Masaje de pies y de cuerpo, bastante vigorosos ambos, a 7 € la hora!. Que bien que pillamos la cama.
Mañana dirección Dali, 4 horas de coche con Mr. Lee.
-- Desde Mi iPad
Ubicación:平等路,Prefectura autónoma bai de Dali,República Popular China
3 comentarios:
Muerta me quedo con lo de los 108 pedacitos que tiran al mar..! Y vais vosotros y pedis pescado.., y picante para disimular el sabor a chino "bueno" muerto... Puaggg!! Con razón se dice eso de: -"tienes mas valor que un alcoyano..."
Pescado en el Tíbet? No, igual que ayer no comimos carne de perro en Guilin... Isa es muy atrevida, pero no tanto. Se queda con los patos :-)
Vete tu a saber lo q estáis comiendo...:-s
Publicar un comentario